28 de Octubre del 2002
Fiesta de los Santos Apóstoles Simón y Judas
Vienen los Santos Simón y Judas. Dicen: "Alabado sea Jesús." San Judas tiene
tez oscura y está parcialmente calvo; está sosteniendo una especie de peto
sobre su pecho. Ambos tienen pequeñas llamas sobre la cabeza.
San Judas dice: "Hay muchos factores que forman el valor. El alma debe tener
profunda fe, esperanza y amor, pues éstos tres engendran confianza. La
confianza da como fruto el valor."
"El corazón valiente es el que puede perseverar a pesar de todas las
circunstancias adversas."
"Dalo a conocer.”
12 de Febrero del 2011
Mensaje Público
San Judas dice: “Alabado sea Jesús.”
“Ayer tuviste dificultad para lograr entrar a una habitación porque la
cerradura de la puerta estaba rota. Por mucho que lo intentaste, no pudiste
entrar por la puerta. Finalmente lograste entrar por una puerta
trasera.”
“Esto es comparable con la entrada del alma al Cielo. El Amor Santo es
la puerta. Los que no viven en Amor Santo no entrarán al Paraíso.
En este caso, sin embargo, no hay puerta trasera, pues el Amor Santo es el
Corazón de María Inmaculada. No hay alternativa, pues el Corazón de
María es la Puerta de Entrada a la Nueva Jerusalén. No hay otra
entrada, no hay ruta alterna. El Amor Santo es la puerta, la entrada y
la llave maestra a la vida eterna.”
SAN JUDAS TADEO
APOSTOL. PATRON DE LOS CASOS DIFICILES Y DESESPERADOS
28 de octubre (junto con Simón el Cananeo)
Judas
Tadeo es uno de los doce discípulos de Jesús. Hermano de Santiago el
Menor, y primo de Jesús. A San Judas se le llama Tadeo para
diferenciarlo de Judas Iscariote que fue el que vendió a Jesús.
Judas es una palabra hebrea que significa ‘alabanzas a Dios’ y Tadeo
“valiente para proclamar su fe."Las Sagradas Escrituras refieren que tuvo otros dos hermanos José y
Simón (Mt 13,54) y que su madre también estuvo a los pies de la Cruz
cuando murió Jesús (Jn 19,25. El estuvo presente en la Ultima Cena (Jn.
14, 22) y el día de Pentecostés (Hechos 2).
Fue misionero en Mesopotamia, y después se unió a Simón en Libia,
donde los dos Apóstoles predicaron el Evangelio. San Judas y San
Simón sufrieron martirio en Suanis, ciudad de Persia; a San Judas le
cortaron la cabeza con un hacha.
Sus restos se veneran en la Basílica de San Pedro.