
1º de Agosto del 2008
Mensaje Público
Solanus Casey dice: “Alabado sea Jesús.”
“El día de hoy he venido para recordarle a cada alma que el sendero a través
de los Aposentos de los Corazones Unidos requiere de un compromiso cada vez
más profundo para servir a Dios y a los demás, y de una disminución del
deseo de servirse a sí mismo.”
“Siempre traten de ser los que sirvan, no los que son servidos; traten de
ser los que complazcan a los demás, no los que deban ser complacidos.
No caigan en la grave trampa de ver todos los acontecimientos solamente en
relación a cómo les afectan a ustedes. Tal egocentrismo es la ruina de
la santidad personal. Tomen en serio estas palabras. Es la
Voluntad de Dios para ustedes.”
VENERABLE SOLANO CASEY
FRAILE CAPUCHINO
Bernard Francis Casey, llamado Solano Casey nació el 25 de noviembre
de 1870 en Wisconsin, Estados Unidos, en el seno de una familia de
inmigrantes irlandeses.
A
la edad de 21 años ingresó a la escuela secundaria del Seminario de
San Francisco en la Arquidiócesis de Milwaukee. En 1897 ingresó como
Capuchino en Detroit, Michigan, y recibió el nombre de Solano. En
1904 fue ordenado Sacerdote. Trabajó en Nueva York, en Huntington,
Indiana y en 1924 fue asignado al Monasterio de Buenaventura de
Detroit, Michigan. Como portero del Monasterio conoció a muchas
personas y se ganó el reconocimiento de “El Portero”. El estaba
siempre dispuesto a escuchar a todos a cualquier hora, día y noche.
Pasó su vida al servicio de la gente. Es conocido en Estados Unidos,
por el don de sanar enfermos, más aún después de su muerte. Durante
el período de la Gran Depresión de 1929, el Padre Solanus Casey
fundó un comedor social para los pobres y desamparados, que
actualmente funciona bajo del patrocinio de los Padres Capuchinos y
de la Fundación que lleva su nombre.
La vida y legado del Padre Solano Casey trascendió en la historia norteamericana. Se escribieron muchos libros sobre su vida y también se realizaron documentales, como: La Jornada Heroica: Vida y Legado de Solanus Casey, co-producción de EWTN y la Fundación Padre Solanus Casey.
Murió de cáncer en el convento de San Buenaventura de Yonkers, en
Detroit, Michigan, Estados Unidos, el 31 de julio de 1957, a la edad
de 87 años.
El Papa Juan Pablo II lo declaró Venerable, el 31 de julio de 1995.