La Confraternidad tiene la misión de promover un camino a la santidad a través de la devoción a los Corazones Unidos de Jesús y de María. La devoción a los Corazones de Jesús y de María tiene su fundamento en el plan de salvación de Dios, y el Magisterio ha promovido esta espiritualidad a lo largo de la historia de la Iglesia Católica.
La Confraternidad de los Corazones Unidos llama a los católicos a vivir en santidad a través de un camino espiritual por medio de los Corazones Unidos de Jesús y María. Dentro de nuestra Iglesia Católica y la Confraternidad, las personas serán alimentadas espiritualmente por medio de enseñanzas, y obtendrán la gracia para realizar este camino de santidad a través de los sacramentos. Éste es un llamado para toda la gente y todas las naciones.
Objetivos Principales…
Los miembros de la Confraternidad promueven especialmente:
+ Responder al llamado a seguir un viaje a la santidad a través de los Corazones Unidos para llegar a la unión con la Divina Voluntad, esforzándonos por cumplir los dos grandes mandamientos del amor: amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos, a fin de transmitir este Amor Santo a los demás a través del ejemplo; esto también se puede lograr llevando esta espiritualidad a todos los corazones posibles.
+ Promover y alentar la formación de aposentos o grupos de oración en las familias, enfatizando la importancia de orar por el Santo Padre y por todos los sacerdotes, por los no nacidos y por la conversión de los pecadores, y promoviendo el viaje espiritual a la santidad a través de los Corazones Unidos.
+ Difundir la Consagración de las familias y las naciones a los Corazones de Jesús y de María.
+ Difundir el Rosario de los No Nacidos, no olvidando que en ocasiones hay que empezar por darlo a conocer y enseñar a rezarlo.
+ Trabajar en armonía con nuestros párrocos, comunicándoles cualquier actividad que realicemos, como la difusión del Rosario de los No Nacidos y la formación de grupos de oración.

